
El bombín (o cilindro) es la pieza de la cerradura donde entra la llave. En la mayoría de las puertas de vivienda es también el punto más atacado: si el bombín cede, da igual lo buena que sea la puerta. Por eso cambiarlo por uno de seguridad es una de las mejoras con más efecto y menos obra que puedes hacer en casa.
Los cuatro ataques de los que tiene que protegerte
- Bumping: se usa una llave manipulada que, al golpearla, hace saltar los pitones del bombín. Un bombín antibumping lleva pitones especiales que no se alinean con el golpe.
- Ganzúa: se manipulan los pitones uno a uno. Los bombines de seguridad añaden pitones con formas especiales y más combinaciones para que sea muy difícil.
- Taladro: se perfora el bombín para destruir el mecanismo. La protección antitaladro son insertos de acero endurecido en las zonas críticas.
- Rotura o extracción: se parte el bombín por su punto débil (la leva) y se arranca. Un bombín antirrotura tiene una línea de rotura controlada: si se fuerza, se parte por fuera y el mecanismo que abre la puerta queda protegido dentro.
Qué significa el grado de seguridad
Los bombines se clasifican según la norma europea UNE-EN 1303. En su código, dos cifras son las que más te interesan: la de seguridad de la llave (de 1 a 6) y la de resistencia al ataque (de 0 a 2). Para la puerta de entrada de una vivienda lo recomendable es un grado alto en ambas. Si el fabricante no indica la clasificación, desconfía.
Cómo medir tu bombín
La medida se toma desde el tornillo central que lo sujeta hacia cada lado: por ejemplo, 30×40 mm. Es importante que el bombín no sobresalga más de 2 o 3 mm del escudo o de la manilla: si sobresale, es mucho más fácil romperlo. A menudo conviene cambiarlo junto con un escudo protector que lo cubra.
La llave también cuenta
Un buen bombín pierde parte de su valor si cualquiera puede copiar la llave en una ferretería. Por eso existen las llaves restringidas: solo las puede duplicar quien tiene el control del sistema y solo presentando una tarjeta de propiedad. En Parcu trabajamos con una llave patentada incopiable con tarjeta codificada: sin la tarjeta, no se hace ninguna copia.
¿Lo cambio yo o un cerrajero?
Cambiar un bombín es sencillo si ya sabes la medida exacta y tu puerta no tiene particularidades. Pero elegir el modelo adecuado, comprobar que la puerta y el escudo están a la altura y ajustar la medida para que no sobresalga es lo que marca la diferencia. Si tienes dudas, pásate por la tienda con tu llave o pídenos presupuesto: te decimos qué bombín encaja en tu puerta antes de empezar.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto conviene cambiar el bombín?
No hay un plazo fijo. Es recomendable cambiarlo al entrar en una vivienda nueva, si has perdido llaves, si no sabes cuántas copias hay o si tu bombín no es de seguridad.
¿Un bombín de seguridad sirve para cualquier puerta?
Casi todas las puertas de vivienda usan bombín de perfil europeo, pero hay que medirlo y comprobar el escudo. Si la puerta es muy débil, el bombín no basta por sí solo.



